El dÃa 2 de enero de 1984 el juzgado Nº 10 de Barcelona aceptaba el expediente de suspensión de pagos al que se acogÃa la empresa CECSA (CompañÃa española de comunicaciones S.A,), única empresa de capital totalmente español que se dedicaba principalmente a la fabricación de televisores. Sus modelos más conocidos fueron el Emerson ..(supongo que el nombre se les ocurrió aprovechando el tirón de Fitipaldi, que ganó sus dos tÃtulos mundiales en el 72 y en el 74) y el Kolster, (este nombre vendrÃa inspirado supongo por la primitiva fábrica norteamericana de televisores en los primeros años del siglo XX, y que en el año 30 fue absorbida por una compañÃa inglesa). Recuerdo que me vi algún partido en el 73 para la clasificación del mundial de Alemania del 74 en casa de mi tÃa, porque nosotros aún no tenÃamos televisión , y recuerdo que fue antes de comenzar el mundial que mis padres se decidieron a comprar ese vil artilugio.
…no se clasificó España y toda la gente se habÃa comprado tele para nada, porque no vimos ni un partido de Alemania. . Y sÃ, lo digo asÃ, porque solo habÃa un canal, y digamos, la 2, se llamaba entonces la UHF, pero no se veÃa nada más que en sitios muy determinados, y siempre estaban avisando que iba a comenzar la emisión y nunca lo hacÃa. Ahà me aficioné yo a Chaplin, ya que salÃa un tembloroso cartel que decÃa maso….»Emisión en pruebas, mientras tanto disfruten de unos momentos de….Cine Cómico».
De los dos modelos, el más barato era el Kolster, asà que por ese se decidieron mis padres. TenÃa dos ruedas tipo lavadora antigua, una para «sintocinar» los canales, jajaja, y otra para elegir VHF, o UHF.

En aquellos años por supuesto que existÃan ya las televisiones a color, pero eran prohibitivas para la economÃa de la mayorÃa de las familias. Aún asÃ, con aquello de «llévela usted hoy y pague en cómodas letras»…los españoles nos Ãbamos acostumbrando a empeñar las joyas de la abuela para satisfacer las cómodas letras. No hace falta que me refiera a ello, todos hemos visto las pelis de Berlanga, Forqué, Bardem, o Sáenz de Heredia. A lo que yo me voy a referir…no lo vi en ninguna pelÃcula, sin embargo podÃa haber sido una de Lina Morgan y Antonio Garisa, o de Tony Leblanc y José Luis Ozores. PodÃa haberse llamado perfectamente «La vida es en color» y junto a «La tonta del bote» y «Los que tocan el piano» ser la SantÃsima Trinidad del cine carpetovetónico más bizarro. O haber agrandado el subgénero del «tocomocho», en aquella España en la que robar a un ladrón estaba bien visto y si además lo hacÃas sin violencia y con cierta gracia eras admirado hasta por las vÃctimas. VacÃos legales y la opinión de la autoridad competente aparte, esa era la España de la época, y digo de la época, de la misma época de Bellido Dolfos, que le dijo al Rey Sancho II…»Mire, majestad, mire por aquÃ, que le voy a mostrar una cosa»….y lo que vio el sorprendido rey fue el venablo de Dolfos que le entró por la espalda y le salÃa por el pecho. Porque siempre fue asÃ, …incluso antes, cuando alguien le ofreció una manzana a Eva diciendo.,»mira, muchacha, prueba esto y lo vas a flipar a colores»…Pero esto último no sé con exactitud si sucedió en el ParaÃso de España…yo, como Jose L. Cuerda , creo que eso pasó en el ParaÃso francés. Pues algo asà hicieron los inventores del celuloide pintado, y se vendieron a triscapellejo, decenas de miles.

Nadie o muy pocos de los timados lo reconocieron, y los que lo hicieron fue solo porque nunca habÃan visto cómo se veÃa la tele en color y no se sentÃan engañados , sino solo decepcionados… . Y no era realmente un timo propiamente dicho, ya que ellos garantizaban que la verÃas en color…en color azul, en color rojo o en color verde, eso ya a tu gusto. y además se enrollaban y te daban celuloide de regalo, una tricolor como se muestra abajo en la foto de Bonanza, claro que eso no lo decÃan…lógico. Además tenÃas la posibilidad de verlo en el color que reflejara tu abochornada cara cuando reparabas en el engaño. También tenÃas la posibilidad de escribir a un apartado de correos, en el que las cartas eran apartadas de las oficinas de correos, lo más lejos posible, porque nadie las recogÃa y molestaban muchÃsimo a los funcionarios los celuloides que se devolvÃan pensando en que asà seguro que les reintegraban el dinero….en fin, un horror. Y cada timado escribÃa de media unas tres cartas…
La primera carta estaba redactada en buenos términos, sin darle rienda suelta a la inquina, y suplicando que te reembolsaran el dinero al no ser ya necesario el producto, porque por desgracia habÃas sufrido una fiebres tifoideas y te habia quedado de resultas una ceguera vitalicia absoluta. Bueno, pues ni dando pena, no se devuelve el dinero, por la sencilla razón de que Amazon todavÃa no se habÃa inventado y el timo por correo estaba todavÃa en sus inicios.
La segunda carta ya estaba llena de faltas de ortografÃa debido a que no se consideraba necesario recurrir a ese primo que conocÃa toda la liturgia del lenguaje epistolar comercial, eso de , muy señor mÃo, dios guarde a usted muchos años, quedo a sus pies y a los de su señora, quedo en espera de sus gratas noticias, sin otro particular me despido,, y bla bla bla. La segunda carta venÃa a ser una cosa asÃ. …..
«Muy señor mÃo…disculpe husted si falta texto ya que no beo cuando hacava la oja y a lo mejor hescribo en la mesa…vien, a lo quivamos….llo lla no se si husted esta siendo desconsiderado con un pobre ciego o hes que llo no me hexplico con claridaz…..porque lo que llo no me hexplico es el caso homiso con el que husted me paice a mà que me está tratando. Llo solo quiero los trescientos duros que pague por su magnÃfico producto porque es para una operación que gracias a dios me puede devolver la bista, y ya si eso cuando bea, le hago no uno, sino tres pedidos de su marabiyoso hinbento. Bueno condios. Saluz y muchos recuerdos de este ques su hamigo y que lo es,……..
La tercera carta no la vamos a reproducir porque está repleta de auténticas barbaridades, amenazas, extorsiones, insultos, chantajes, improperios, en fin, cosas de mal gusto a las que jamás debimos de acostumbrarnos como hicimos con la llegada de las redes sociales.

Hay que reconocer que CECSA hacÃa buenos televisores. La prueba es que yo no supe hasta muchÃsimo después que el coche de Starsky era rojo, aunque sà supe que fuera del color que fuera , el Hinkley (el gran héroe americano) parecÃa un mamarracho con el trajecito aquél. que resultó ser rojo también …y es que hasta que no salió la Philips k-40 no cambiamos de televisor, y el Kolster fue retirado funcionando perfectamente



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