Este rollo que me propongo a contar, es, lo reconozco, como aquellos rollos que tiraba medio en marcha el revisor del tren al pasar por mi pueblo, con destino a los dos únicos cines de la localidad…eso es…venian en sacos de arpillera atados con cuerda, …Cada saco con tres, cuatro o cinco rollos para las sesiones de la semana, rodaba por el andén y producÃa un sonido más lático que metalico, – pido disculpas por el palabro, porque además de ser un palabro, no se ajusta a la realidad, ya que de existir, significaria algo asà como …-calidad de lata-, y yo lo que querÃa decir más bien era – lata de muy poca calidad-. Ya está…era como esas baterÃas que nos hacÃamos con las latas de aceite de cinco litros, las amarillas de FÃgaro, pero aporreadas por el baterÃa de los Who. Onomatopéyicamente hablando se podrÃa transcribir como un cataclÃnkloncrash de la vela y el copón, Para cualquiera que se pregunte cómo era eso posible, echar a rodar rollos de pelÃcula, «que cómo haces eso, muchacho, que si asà se joden y tal y Pascual», dirÃa alguno…pues a ese he de decirle que no, que no se preocupe, que las pelÃculas desde el principio, desde que se conciben, se ruedan ,y nunca ha pasado nada. En cualquier caso, después se podÃan recomponer a gusto, como en un quirófano..unas tijeras, un poco de acetona y mucha sinvergüenzonerÃa, y el operador (llamado asà porque operaba) le quitaba los abollones a la carcasa, y las tetas a lo que es el film. Yo, que sin ser de la parroquia iba mucho por allÃ, llegué a tiempo para verle a la rebusca de tetas en más de una ocasión, y si la peli era de dos rollos o más, me pedÃa incluso que le ayudara a buscar…era la única manera que un tÃo de once años tenÃa para matar la curiosidad en la, una, grande y libre que nos tocó en suerte, asà que solÃa acceder. Lo curioso es que a los rollos ya los habÃan metido mano anteriormente en los cines de la capital, o sea, que poca bufa Ãbamos a encontrar. Tengo que decir que estos «operadores», la mayorÃa, no tenÃan ni puta idea de cine. A este impenitente recortabufas le và afanadÃsimo en una ocasión, apurado de tiempo porque debÃa comenzar la sesión, y el muy nuflo estaba revisando una de Johnny Weismuller y Maureen O’Hara, (no recuerdo con seguridad el nombre, pero era algo como «Tarzán y la mona Chita», o «Tarzán y …..la puta su madre», no sé, da igual, no lo recuerdo, pero todo el mundo sabe que el sastre de tarzán trabajaba diez veces menos que el de Jane, asà que esperar meter tijera allà era como esperar ….meter , asÃ. en general, ..una quimera. Y asà fue, al cabo de un rato se le oÃa refunfuñar….-«puta censura, paÃs de chichinabo de los cojones,»….y es que el nota estaba convencido de que no habÃa donde meter la tijera porque ya lo habÃan censurado todo. Llegué a pensar que las partes de «Tarzán y la mona Chita» nos las cortaban a los españoles, pero a dÃa de hoy, no lo creo, vamos, creo yo que no, digo yo, a ver si va a ser….. La última vez que và a este personaje, lo recuerdo bien, 20 años después, (a lo Dumas), fue en un centro comercial a la salida de los cines, cuando se estrenó «Titanic», la de Cameron. Hablamos poco, por la cortesÃa y esas cosas, asà que le pregunté…¿qué tal la peli?… -Bah-, me dijo..-No está mal, pero le faltan tetas». No pude evitar reir, lo mismo que cuando và la peli, que ya se habÃa llevado no sé si once oscares, no pude evitar recordar sus palabras, y pensé…»joder, si llega a tener tetas se lleva lo menos 13″.
Cada miércoles a las dos, lo mismo. El rápido de Bilbao aminoraba la marcha con dificultad, ya que era dificultoso ir aún más lento de lo que iba normalmente. No tenÃa parada fijada ahÃ, y a esa velocidad reducida, el empleado del vagón de correos rodaba más pelÃculas por el andén que Jess Franco en un año bisiesto.
Asà pues, estaba yo en el andén, esperando que cayera algo que sonara mejor que ….»cataclÃnkloncrash …»Maciste» ….o sea, bufas no, pero gladiadores en minisor, si se podÃa ver, eh? …., cómo nos adoctrinaban estos curillas, ah, pero conmigo no se comieron nada. Que cuidao, que nadie se vaya a pensar que carezco de atractivo, que a mà me silbaban los tÃos, solo me dejaban de silbar cuando pasaba o mejor dicho, cuando perdÃa el balón, pero aún asà soy todo un sexpimball, si, …me tocas los botoncitos de los lados y te enciendo el especial. …»Maciste el invencible»…bah, qué piporrez, «Maciste Pupita» le hubiera ido mejor….o «Maciste el mazas»


Catakrok, «También los ángeles comen judÃas».. Esta la recuerdo bien, Giuliano Gemma, y Bud Spencer…. me gustó tanto que ese dÃa llegué a casa, y le dije a mi madre…»mama», porque yo a mi madre le digo mama,… a partir de ahora quiero judÃas todos los dÃas, ….cuando và que las judÃas eran esas horribles vainas verdes que si las pones debajo de la cama te replican…y después pasa el camión de la basura y te lleva, dejando al bodysnatcher administrando tus enseres y tu cuenta de twitter……!!! .Pues eso, que cuando và lo que eran las putas judÃas, mi enfado fue tan gordo que cualquiera que me hubiese oÃdo me acusarÃa más de antisemitismo que de ignorancia supina, que es de lo que en realidad se trataba. Mis gritos de…ni judÃas, ni judÃos, ni hostias en vinagre, esas judÃas de mierda me dan asco….. Mi madre me dijo sentenciosa…..»pues si no las quieres hoy, las querrás mañana»,,,joder, y qué razón tuvo la vieja, como siempre.. Resultó que el amor de mi vida es judÃa, pero no de las que se meten debajo de la cama a replicarte, no, esta me replica en cualquier sitio y sobre cualquier cosa que haga o diga, es capaz de estar en misa y replicando……(es broma, mi amor, ya sabes tú…muah, te quiero, galletita)….Sé que alguno se molestó, pero es que este peliculón de Don Siegel me quitó el sueño en la preadolescencia, ….No habÃa noche en la que no mirara debajo de la cama por si tenÃa allà la vaina replicante. Incluso a veces miraba debajo de la cama de mis padres por si la tenÃan ellos, sobre todo cuando les notaba condescendientes conmigo.

Aquà vemos a Kevin McCarthy, que no se atreve con la vaina aunque cuenta con la valiosa ayuda del palo de un churrero.
Poco después de ver la peli, le oà decir a alguien por la calle…»No me repliques, mujer»..y ahà observé que entre nosotros habÃa mujeres que nos replicaban, siiii, si, sÃ, como lo oÃs…sisisi, vaya que sÃ…nos iban replicando y venga a replicar y eso sà que no, que si dormÃas con ella, , te replicaba y ya te podÃas dar por jodido. Sé ve que cuesta creer eso, pero tampoco le creyeron a Kevin McCarthy, y asà nos luce el pelo.
Edito esto en enero de 2021, en pleno covid, porque esta es la cara que se le quedó a Dana Wynter con la «vacuna». Joder, esta pelÃcula cada dÃa que pasa es mejor.



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