
Bueno, como hace la hostia que no escribo nada sobre cocina, porque un dÃa por dimes y el otro por diretes, resultaba en que muchas casualidades se tenÃan que dar para que hubiera un trabajo previo que desembocara en una causalidad como la que con un poco de suerte se va a producir aquà hoy . Sin embargo me embargo con la sensación de que hoy sÃ, hoy abordaré con el cuchillo entre los dientes aquella entrada que comencé ya hace dos años, y de la que apenas conseguà pasar del titulo, ya que solo pronunciar esas tres sÃlabas era… percutirme el gusanillo de tal manera que tenÃa que pasar el dÃa saqueando mi propia nevera como un cosaco de Kubán. Eso en cuanto a los pitos se refiere, porque luego en cuanto a las flautas…. eran la modorra que me entraba solo de ver a Baco y a Morfeo discutir por quién de los dos me abrazaba mejor.
El tÃtulo lo podéis comtemplar igual hoy, como si no hubiera pasado el tiempo. Nombre que no pienso rimbombar para que parezca francés, ni apellidar para que parezca vasco, porque son tres sÃlabas . Tres sÃlabas que ahora no temo pronunciar porque me he puesto como el quico previamente. Las tres sÃlabas en ocho letras de CHAN-FA-NA. No, chanfana no, hay que pronunicar asÃ…shanfana…porque se trata de una joya culinaria, y arqueológica, dirÃa, de nuestro paÃs hermano que…..no, joder, ni Francia ni Andorra, estamos refiriéndonos a Portugal. Ay ay ay, no contaba con el cómo Portugal me percute el corazón, y me está entrando una saudade….Voy a cantar «Olhos Fatais» de Alfredo Marceneiro siete u ocho veces y continuamos.
Voy a dejar claro antes que me gusta la cocina española, que la considero, sin exagerar, tan buena como la mejor. Exagerando un poco dirÃa que no tiene parangón excepto si la comparamos en otro ámbito con el inmenso orgullo de ser español, ya, pero lo que más me gusta de España es eso, el que somos tan sobraos y altivos, y porqué no decirlo, capullos…..que al tomar tierra lusa, sin complejos, he podido disfrutar a dos carrillos de la cocina portuguesa y del carácter sobrio, humilde y extremadamente amable de sus gentes.
Esto se entiende mejor si pongo un ejemplo, a ver….Si en el siglo de oro el paradigma de bocón, borracho y mamarracho, porfiador y bocarte era el estudiante de Salamanca, hoy en dÃa eso ya no es asÃ, y ese lugar pasó a ser ocupado, entre otros, por el sÃndico. SÃ, ese mamÃfero liberado de trabajar, más vago que la porra de un mosso de esquadra y que se suele reunir ante un lechazo de Aranda con sus camaradas, mientras desmiembran a otro mamÃfero, como manada de licaones. Y que acostumbran a tener este tipo de conversaciones en la mesa, porque ellos lo llaman asÃ, mesas, mesas de diálogo, diálogos como este…..
–.»Pues ya te digo yo que este bicho, lechal, lechal, no era, …-.» ……–¿cómo que no?, este la única hierba que ha probado es algún porro que se haya fumado a escondidas, pero lo que es pacer hierba? ….ya te digo yo que no, que lo he tenido a biberones, bueno, yo no, mi mujer». ….
Vale, estoy seguro que con esta imagen ya se entiende, aunque no quiero dejar pasar este momento sin pedirle a San MartÃn, que joder, que llegue de una puta vez, que se le están acumulando las pìaras. (Sé que va a tardar, porque el último 11 de novienbre ya dijo ( estar «mu quemao, y que a lo mejor hacÃa un sindicato de santos, que le liberasen y a comer marisco como corresponde, y no todos los dÃas de menú maná y los domingos cabello de ángel, que acaba uno hasta los cojones de ser bueno,» dijo amargamente).
Porque estos tragaaldabas ahora devoran al corderito de Norit, pero al paso que van, en breve se servirán el bicho al tiempo que cae la placenta de la cordera asegurándose asà que no solo no pruebe, sino que ni siquiera pise la hierba el pobrecito. Y craso error, amigos, porque en Portugal…y aquà llegamos al nexo de unión con la receta de hoy, han demostrado desde mucho antes de que a Viriato le empezaran a caer gordos los romanos, desde antes que más o menos el vino dejara de saber a vino, o incluso desde cuando la primera cabra tiró para el monte, que como están ricos de verdad los bóvidos de la subfamilia caprinae, es justo después del tercer reenganche como mascota en el tercio Ambrosio de SpÃnola de la legión española. Asà tal cual, con tatuajes de «amor caprino», que le da más garantÃa y empaque. Y es que los dos principales ingredientes de la chanfana son, el vino sincero, sin estridencias, y el cabrón o la cabrona, y no solo las del tercio, no, que va, hay muchas ….la de los gitanos que se sube a la escalera a ritmo de organillo y trompetilla da buen resultado también.
Lo que es una cabra madura …y no digo MILF porque se trata de cocinarla, no de follársela. ¿Véis?, si es que asà no se puede, joder, siempre pensando en lo mismo. …buah, …a ver, qué duda cabe que, en España, la gran proliferación de sindicatos por un lado, y el mezclar las paparruchas animalistas con la ideologÃa de género por el otro, han acorralado al macho cabrÃo de tal modo que la cabaña caprina nacional se ha resentido considerablemente. Tú vete al súper e iintenta encontrar un cordero …no digo ya que tenga la carne color tintorro de Calasparra , no, intenta encontrar una cabeza en la que tan solo se adivinen las pequeñás protuberancias de lo que llegarán a ser unos inmensos cuernos bien llevados, con gallardÃa, y es que ni de coña encuentras. Tampoco si recurres a la importación lo encuentras, porque lo que traen de Nueva Zelanda o de Australia bien puede tener 15 años, sÃ, pero lleva 14 años y diez meses congelado, asi que estamos peor aún.
Los que hayáis llegado hasta aquÃ, y tengáis ganas ya de una puta vez de conseguir la receta, pues deciros que muy mal, que esto no funciona asÃ, que lleva su tiempo, el mÃo y el tuyo también, por supuesto. Eso si quieres hacer una chanfana como Dios manda, sino… a mà plin.
Hagamos primero una restrospectiva histórica para entender bien la idiosincracia de la chanfana y su importancia en el devenir de los acontecimientos que desembocaron en el Congreso de Viena en 1815. Sisisisi, toda piedra hace pared, y la chanfana no es que hiciera pared, es que hizo las lÃneas de defensa de Torres Vedras, sin que el amomao del Duque de Wellington llegara ni siquiera a sospecharlo.
Llegamos al punto en el que hemos de hablar del Mariscal André Massena, el hijo de la Victoria. Tuvo su cenÃt en Marengo, cuando Monsieur Durand, el chef de Napoleón, se las ingenió para levantar el ánimo del Emperador, compungido por la más que probable derrota, cocinándole un puto pollo que estaba tan bueno que consiguió revertir la cara del Emperador y el signo de la batalla, de ahà el famoso Pollo a la Marengo, pero eso es otra receta.
Después de Marengo, Massena cayó en desgracia, no porque se molestara porque el Emperador se triscase él solo el pollo, a cara de perro*, sino porque fue incomprendido y justamente acusado de saqueador de poblaciones y de corrupción por la mayorÃa de soldados y correveydiles que desconocÃan que el pobre lo que sufrÃa realmente era una patologÃa muy severa y a la que hoy en dÃa se le considera incurable. Un subtipo de TOC que se muestra como una grave imposibilidad para desprenderte de todo lo tuyo, y que te hace considerar tuyo pues .hasta donde la vista te alcanza, que te hace olvidar si lo tenÃas de antes, si lo encontraste en ese momento, y por supuesto si le pertenecia a otro o tenÃa dueño.
A Napoleón no le gustaban esas pamplinas y lo diagnosticó como tener la cara de cemento armao, asà que lo destituyó. Seguro que muchos de vosotros lo sufrÃs, ¿a que sÃ?…que os gusta mucho ir al chino y comprar chuminadas, llenar la casa de chiriflorios hasta no encontrar la cosas, ni saber entre que capa del montón están. Pero os sentÃs incapaces de deshaceros de, por ejemplo este objeto que tengo yo en la mano ahora y que no sé si es un silbato o una pinzas de sujetar las bolsas de las legumbres…si es una pinza silbar silba, lo guardaré.
Lo que diferenciaba a Massena de la mayoria de vosotros es que él se apegaba mucho a las obras de arte, y que actuaba más que como saqueador, como un funcionario de hacienda que hace listados de lo que los operarios se tienen que ir llevando…bueno , lo mismo es. Digamos que tiraba mucho del pronombre demostrativo,» esto», esto otro, «aquelllo», lo de más allá,» acuyá» y «eso» tambiém…..porque del posesivo solo sabÃa …»mio». El caso es que los trenes de artilleria tenÃan que dejar las balas para llevar las pertenencias de Massena, y eso al Sire , que era artilllero, no le gustó pero que ni un cristo.

Bueno, para que os hagáis una idea….¿habéis visto esos tÃos en USA que acuden a las subastas y acaparan a lo bestia?…Pues eso es lo que le sucedÃa al pobre Massena. Napoleón lo mantuvo apartado de cualquier mando 9 años, hasta que en 1809 luchó en Aspern, Essling y Wagran, para en 1810 ser designado como comandante del ejército destinado a expulsar a los ingleses de Portugal. Y ahà sÃ, porque no se puede hablar de chanfana hasta que no entremos en Portugal, no? bueno, la próxima entrada voy a hacer una chanfana que lo váis a flipar, chavales.

* Ese hecho ya no sorprendÃa a nadie, porque en 1798, después de lo de que 40 siglos les contemplaban, y dar leña a los mamelucos, Napoleón se metió en una de las pirámides a tomar la sombra y se encontró con Champollion y otros cientÃficos que se disponÃan a analizar vÃa oral unas tinajas de vino allà presentes. Napoleón comprendió rápidamente la imporancia de ser el único ser humano que ya para siempre y en todos los tiempos pasados y venideros, ….se iba a triscar un vino de, vete a saber , mÃnimo cosecha 2000 antes de Cristo. Asà que los hizo salir, y se quedó solo temblando de emoción antes de catar un Ra Amon Bilbao de esa añada….. Cuando entraron los cientÃficos observaron compungidos como lo que no bebió lo habÃa arrojado a la arena….y por puro interés cientÃfico le preguntaron….–Bueno, Sire, y ¿qué tal estaba el vino?…..–De putÃsima madre….acertó a decir, mientras se agarraba la barriga con la palma de la mano, asÃ, como con malestar. Desde entonces se cree que fue cuando adoptó esa postura suya tan peculiar con la que se le ha inmortalizado tantas veces. Pero ojo al dato, y que mi tono distendido no os haga caer en el error de no creer, porque salvo lo de San MartÃn, que puede ser verdad , aunque uhhmmmm, un poco compli cado lo veo, todo lo demás es rigurosamente cierto. Asà que Napoleón deberÃa figurar en el libro Guinness de los records por muchas cosas, pero esta del vino, no se la baten en al menos 3000 o 4000 años, ni con sulfitos ni nada. Bueno, a Nadal en Roland Garros …ni en 5000 años.

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